
Al lado de la conductora, el empresario cercano a la familia Blaquier, Claudio Stamatto, también coincidió con ella en alabar la idea de unir la industria del espectáculo con el mundo del arte. En una sintonía distinta, los jóvenes de “Teen Angels” y “Consentidos” se adueñaron de la pista de baile. Al ritmo de los temas “Si te vas con él”, de Nigga, y “Bata Bata”, de Latin Fresh, una de las protagonistas de “Casi Angeles”, María Eugenia Suárez, de 17 años, acaparó las miradas. “Nací el mismo año que CARAS, no puedo dejar de bailar”, dijo la joven. Pero la generación teen no fue la única en la pista. La diputada del Frente para la Victoria, María Laura Leguizamón, bailó al lado de Carolina Papaleo y el diseñador Benito Fernández. “Lola” Ponce también ensayó algunos pasos con su novio italiano, Manuel Malenotti, mientras que Carolina Baldini —sin Diego Simeone— se movió al ritmo del reggaetton, junto a Jorge Ibáñez y Romina Branchesi, la flamante mujer de “Tato” Menem.
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El inminente mundial de clubes de fútbol, en Dubai, fue otro de los temas de la noche. Exultante, Ricky Sarkany contó que viajará el miércoles 16, y se alojará en el Hotel de la Vela, el fastuoso siete estrellas del que tanto se habla. Además, se halagó de que tantas mujeres calzaran esa noche sus diseños, entre ellas Araceli González. Lara Bernasconi y su novio “pincharrata”, el empresario gastronómico Marcelo Fernández Barón, también confirmaron que viajarán a los Emiratos Arabes. La modelo no podía creer que deberá ver los partidos en una tribuna donde sólo habrá mujeres. En cambio, el tenista Juan Mónaco se lamentaba de no poder acompañar al “León” en una hipotética final con el Barcelona, ya que se casa su hermana en Tandil. De otro deporte, el esquí, conversaron animadamente Valeria Mazza y “Ricardito” Darín (hijo del actor), habitúes de las vacaciones de invierno en el cerro Catedral. Una presencia que llamó la atención fue la de Gonzalo Attias, el único hermano varón de Emilia Attias, quien ese mismo día se estaba casando en Brasil bajo el rito umbanda. “No pude ir, así que no lo dudé y vine a la fiesta de CARAS”, confesó Gonzalo. Los PR también tuvieron su lugar en la gran noche de CARAS. Susana Milano disfrutó de la velada junto a su hijo, Ivo, y su sobrina, Aldana, quedaron boquiabiertos por cruzarse con tantas celebrities juntas. “Fran” Larguía demostró envidiable injerencia sobre el target joven, y sus interlocutores preferidos fueron los actores “Coco” Maggio y Benjamín Amadeo. “Wally” Diamante llegó con Evangelina Bomparola y el modelo internacional Maxi Patané, mientras que “Guga” Pereyra no se despegó de Chloé Bello, modelo que será la nueva imagen de DelaOstia para el 2010. Julián Vardé se disculpó por la ausencia de su novia, la conductora “Maju” Lozano.
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Las modelos de Multitalent impregnaron el salón de belleza, y sus más noveles invadieron la pista de baile. Quien salió a realizar un fugaz recorrido por las galerías con su flamante mujer, Ana Sánchez, fue Santiago Montoya. Feliz con su boda, el ex recaudador fiscal se detuvo frente a la pintura de fines del siglo XIX, “Dos bailarinas. Amarillo y rosa”, de Edgar Degas. “La luna de miel en Santa Lucía fue hermosa. Ahora seguimos celebrando con CARAS. Es una fiesta muy divertida”, dijo Montoya. Perteneciente a un ámbito distinto, pero igualmente deslumbrado, el cardiólogo Sergio Perrone, el encargado de trasplantar a Sandro, viajó desde Mendoza con Mercedes, su mujer desde hace 25 años. El doc se cruzó en uno de los pasillos con Mirtha Legrand, quien le preguntó por la salud del ídolo. “Se encuentra mejor, y estable. La recuperación es un tema difícil, y los próximos diez días serán determinantes”, sintetizó Perrone. Una fuerte custodia proporcionada por el staff de security de Federico Perroti -de elegantes trajes negros-, daba la bienvenida a las celebridades y los protegían del asecho de cientos de vecinos curiosos que esa noche se acercaron a la entrada del Museo Nacional de Bellas Artes con la intención de observar de cerca a sus artistas favoritos. La empresa New Valet Parking colaboró para que, tanto la llegada como la salida de los más de quinientos invitados se realizara sin ningún obstáculo.
Una espectacular puesta en escena proporcionada por el artista lumínico Sergio Avello, con la colaboración de las potentes luces de colores de Megaluz Producciones brindó a la fachada del histórico museo una imagen sin precedentes en el país. “Esto sólo se vio en el museo Guggenheim de Bilbao”, comentó emocionado Andrés Terán Bustillo quien junto con Claudio Aló, colaboraron durante varios días junto al staff de CARAS en la coordinación de lo que fue “La fiesta del año”.
Una vez que las celebrities saludaban de lejos a sus fans que detrás de una valla de seguridad les rogaban a los artistas que, aunque sea un segundo, se detuvieran frente a ellos para intentar sacarles una foto con sus teléfonos celulares, los famosos recorrían la imponente red carpet (que proporcionó la empresa Kalpakian) hasta llegar al salón donde se llevó a cabo la fiesta.
La última en llegar a la fiesta fue Juanita Repetto. La hija de Nicolás Repetto y Reina Reech se sumó al grupo de los “Teen Angels” y sorprendió con nuevo look rubio. “Me cambié el color porque ya estaba aburrida”, explicó la actriz con humor. A unos metros, el tenista Juan “Pico” Mónaco, hoy distanciado de María del Cerro, conversó animadamente con Karina Jelinek, quien le contaba que estaba preparando sus valijas para viajar a Punta del Este, el 28 de diciembre. Entre los modelos estuvieron Mario Guerci, ex novio de la leona Luciana Aymar, e Iván de Pineda. “Es importante estar acá, realmente vengo corriendo porque es fin de año y aunque, gracias a Dios, tengo mucho trabajo no quería faltar”, dijo De Pineda, antes de encontrarse con su colega, Ingrid Grudke, con quien hablaron de sus proyectos. Antes de retirarse, Nicole con Fabián, junto a su hermana Geraldine Conti, estuvieron en la entrada esperando su auto, mientras charlaban de la firma de ropa para chicos, “Sweet Rebeld”, que iniciaron hace sólo unos meses. “Nos va muy bien con el proyecto, y es algo que nos unió como hermanas. Estamos muy felices”, confesó la mannequin. Otra musa, Ximena Capristo, estuvo con su marido, Gustavo Conti. Ambos vivieron una odisea antes de llegar al MNBA.
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“Acabamos de bajar de un avión. Regresamos de Mendoza. Teníamos que llegar a las 15:00, y aterrizamos a las 22:00. Así que tuvimos el tiempo justo para cambiarnos y venir”, explicó el matrimonio, que recordaron cuando la revista los acompañó en exclusiva en su boda y la luna de miel, en la Isla de CARAS. El clan Calabró también dio su presente. Iliana Calabró lo hizo acompañada por su marido Fabián Rossi, y rememoró el retrato familiar tomado hace dos años en la casa de sus padres, Juan Carlos y “Coca”: “CARAS nos acompañó en los momentos más lindos de la vida, y las fotos forman parte del living de nuestras casas”. A su lado, su hermana, Marina, con su pareja, Martín Virasoro, también repasó su historia junto a la revista: “Casamientos, nacimientos, bautismos, comuniones... CARAS es un álbum de nuestra historia familiar, la revista que nunca falta en casa. Es muy bueno que el Museo se haya animado a abrir las puertas para realizar este evento, y que este cumpleaños haya sido el primero”.
Quizá fue el encanto femenino y nostálgico que de inmediato suscita la “Bagnante sedutta”, la genial obra del escultor italiano Antonio Tantardini, lo que atrajo a Susana Giménez hacia el pabellón donde la Colección Guerrico —donada al museo por la familia de Manuel José de Guerrico, a quien la Historia señala como el primer gran coleccionista de la Argentina—, encanta con su esencia clásica y romántica. O quizá, porque de algún modo, rodeada de musas y frágiles mujeres delineadas por artistas, la gran diva argentina sintió que aquel también era su lugar en el mundo.
Así fue como antes de ingresar al salón donde la gran celebración de CARAS recibía a sus invitados, Susana recorrió los pasillos del Museo Nacional de Bellas Artes, sin dejar de expresar su admiración por las obras de primer orden que hacen de la institución, uno de los principales museos de América latina. “¡Muero por las maravillosas obras de Gauguin!”, aseguró la diva, quien lució un glamoroso vestido rojo de Vicky Tiel, sandalias de piedras de Giuseppe Zanotti, un impactante collar de rubíes y brillantes, y pulseras de oro, brillantes y rubíes. “Y nosotros morimos por vos, Susana”, le respondieron Andrés Terán y Claudio Alo, asesores creativos del Museo Nacional de Bellas Artes, quienes recibieron a la diva junto a Nelly Arrieta de Blaquier, presidenta de la organización, y a Guillermo Alonso, director del Museo.
Y fue justamente en una de esas intersecciones del museo donde comenzó una cálida y muy extensa charla con Pablo Echarri y Nancy Dupláa, a quien Susana felicitó con suma espontaneidad por su incipiente pancita. “Estoy feliz y, por suerte, llevo muy bien este embarazo. Ya sabemos que será un varón, aunque con la elección del nombre estamos un poco complicados. Ninguno nos llega a conmover del todo”, le confesó Nancy (de cuatro meses y medio), a la diva, quien de inmediato le preguntó por qué tenía una de sus manos vendadas. “Sufrí una fractura en uno de los dedos y todavía no me pudieron operar, pero está todo bajo control”, la tranquilizó Dupláa.
“Es una alegría estar acá con mi mujer, viviendo este momento tan especial para CARAS, una revista que nos trató muy bien, sobre todo, en los momentos más difíciles de mi vida. Por eso, nobleza obliga, hoy me encuentro acá brindando para que cumplan varios años más”, confesó Pablo, luego de contarle a Susana la tranquilidad con que vive la llegada de su segundo hijo.
Luego, una vez hecho su estelar ingreso a la fiesta, acompañada por el productor ejecutivo de Telefe, Néstor Moyano, Susana se reunió con Mirtha Legrand, quien llegó al lugar minutos antes junto a su asesor de vestuario, Héctor Vidal Rivas. “Estás divina” se dijeron mutuamente ambas divas de la televisión. Susana, enfundada en un increíble vestido rojo de Vicky Tiel y Mirtha, de blanco. Pero los elogios no fueron sólo para sus looks, sino también para el almuerzo que compartieron hace unos días en el programa de Mirtha, emisión con excelente rating y confesiones de ambas partes. “La Chiqui”, además, le comentó a Susana que hará nuevamente su temporada televisiva en Mar del Plata, y a medi ados de marzo partirá de vacaciones.
Entre las figuras que compartieron el estelar encuentro, estuvieron Nacha Guevara y Lucía Galán, muy bien escoltada por Pablo Alarcón, con quien reinició un noviazgo, cada día más firme. “En cada cumpleaños de CARAS la pasamos muy bien. Comemos cosas ricas, nos encontramos con viejos amigos”, dijo Galán. “Este es un lugar precioso para una celebración de esta naturaleza. Estoy feliz de festejar junto a la revista, porque son muchos años acompañándome en mi carrera. Una compañía mutua”, afirmó la protagonista de la exitosa obra “Eva. El gran musical argentino”, cuyas palabras coronaron uno de los momentos más cordiales de una noche que unió arte y espectáculo, en un mismo escenario. Aunque el tiempo pase, los recuerdos permanecerán grabados por siempre, en la galería de retratos del “álbum de la vida”. Su talento la coronó reina de la telenovelas y estrella de Latinoamérica, pero fue su amor por la Argentina lo que unió los caminos de la actriz con CARAS, la revista que la diva mexicana eligió para contar cada etapa crucial de su vida.
Desde junio instalada en nuestro país, Verónica Castro se mudó temporalmente a Buenos Aires para grabar la nueva versión de la tira de Telefe, rebautizada “Los exitosos Pérez”, que la tiene como protagonista. Una experiencia que define como maravillosa y reconfortante, y un suceso que la devolvió a nuestro medio donde, año a año, la recibe con los brazos abiertos, pues su nombre ya es una marca registrada. Y en este 2009 no sólo celebró su cumpleaños, sino también el de su hijo, Cristian Castro. Impedida a causa de una bronquitis debió guardar reposo, Verónica no pudo estar presente en la gran celebración de CARAS, pero recibió a la revista en la intimidad del elegante piso donde residió durante meses. Allí, la diva icono de los culebrones, fue distinguida como una de las figuras más significativas en la historia de los 17 años de la publicación.
“Me honra ser parte de CARAS, porque siempre reflejaron mi vida de manera fiel, me acompañaron en cada momento de mi carrera y tuvieron un tratamiento respetuoso para conmigo y mi familia. Ha sido una publicación que creó e impuso un estilo propio y, sin duda, está a la altura de las mejores del mundo”, confesó Verónica, emocionada y feliz por el sentido reconocimiento.
“CARAS despierta en mí un gran afecto. Siempre me sentí cuidada, y por eso la elijo para mostrar mi intimidad y dar mi palabra autorizada de momentos tanto buenos como malos, porque de eso se trata una buena amistad”, agregó la actriz, en estos días ya de regreso en México, luego de una estadía, como ella misma asegura, “llena de satisfacciones y, por sobre todo, repleta de mimos al corazón”.