Igual que en 1998, un grupo de personas intentó apropiarse de los terrenos ubicados en Sarratea y Camino del Buen Ayre. El presidente de Central Ballester y la policía lograron disuadirlos
A mediados de 1998, en el barrio La Cárcova, Central Ballester perdió su estadio por la ocupación de un importante grupo de gente sin techo. El lunes pasado pudo ocurrir lo mismo en el nuevo predio ubicado en la intersección de la calle Sarratea y Camino del Buen Ayre, cuando a la madrugada un grupo de personas intentó apropiarse de los lotes para construir sus viviendas.
"Me llamo un vecino que vio movimiento durante la madrugada de carros, camionetas, gente con chicos, palas y herramientas empezaron a clavar estacas y pusieron una cintas que dicen peligro, las que habitualmente utiliza la policía para marcar la zona de seguridad", comenzó su relato el presidente del Canalla, Fernando González en dialogo con 24CON.
"Cuando se dieron cuenta de que estaban demarcando el predio llamaron a la policía, la comisaría de Suárez me llamó a mí para avisarme. Querían ocupar los lotes del predio donde estamos construyendo la cancha. Bajaron maderas y clavaron algunas para edificar sus casas", aseguró el dirigente.
"Fuimos con la policía y charlamos casi tres horas con estas personas. En un principio fue algo agresiva la charla, pero poco a poco se calmaron los ánimos porque les dije que la policía no iba a hacer nada que no sea normal para desalojarlos. También les expliqué cómo nos costó hacer los que por el momento hay y que nos sigue costando. Y además les advertí, por su seguridad, que en caso de que venga la hinchada yo no me iba a hacer cargo", le confió González al portal del Conurbano.
La cabeza dirigencial del club que milita en la D, aseguró también que
"ya con los ánimos apaciguados uno dijo que se iba, otro lo siguió y junto a la policía se fue desalojando el terreno".
Sin embargo, no fue el único que se preocupó por la toma del terreno. El intendente de San Isidro, Gustavo Posse
"me llamó preocupado por la situación y me preguntó que nos hacía falta para asegurar el lugar. También me pidió que nos reunamos para seguir hablando del tema y que mantengamos cerrado el predio para evitar que vuelva a suceder", contó el presidente.
El nuevo estadio Canalla se edifica a un ritmo algo más lento del que quisiera la Comisión Directiva, ya que las posibilidades económicas de la institución no lo permiten. De todas maneras en los próximos días se espera la colocación de puertas, ventanas y rejas a los vestuarios que ya cuentan con sus losas correspondientes.