Cómo se transformó al Uritorco en un destino top de las sierras cordobesas. ¿Qué significa "avistamiento seguro", que se promociona en los folletos turísticos?
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El primer casco de la Capilla. |
En otros tiempos, léase década del ’40, Capilla del Monte supo convivir entre la fama y la fortuna. A la sazón, ya era un acopio turístico muy jugoso. Actores como Enrique Muiño o Mecha Ortiz arribaban al complejo serrano para disfrutar de sus plácidas y distendidas vacaciones. ¿Por qué, entonces, existiría el interés de crear semejante escenario a mediados de los ’80? ¿Sería la huella en El Pajarillo el inicio de una campaña turística, o se trataría fehacientemente de una experiencia OVNI?
Los años transcurridos entre la época de oro del Tango y la caída del muro, dejarían un saldo turístico muy amargo en la zona de la Punilla. “La leyenda del Fernet”, como la definieron unos pueblerinos para ocultar el por qué. Así, el repunte se convirtió en una necesidad, aventuradamente, justo cuando la mancha explotó en los titulares de todos los diarios locales. ¿Coincidencia o causalidad?
Desde que el Uritorco adquirió su nueva fama, el turismo en Capilla del Monte tuvo un exponencial crecimiento. “Alrededor de un 300% desde 1986 al día de hoy”, aclararon desde el departamento de prensa de la Secretaría de Turismo de la municipalidad de Córdoba y en Cordobaturismo a 24CON, aunque definieron que “sólo conservamos los datos de diez años para atrás, lo que decimos es de conocimiento popular”. Misteriosamente, la Sierra Chica se convirtió en uno de los centros turísticos “más visitados del interior del país”. Así lo definen los números oficiales.
Antes, los índices reflejaban un “moderado” interés en la zona. Sin embargo, desde los primeros avistamientos OVNI promediando los ’80, el caudal de gente que arriba a la zona y el enigma no mermaron. “Al contrario, recibimos más turistas cada temporada”.
¿Por qué continúa la insistente visita? Simple, porque el mito, verdad o ficción, más allá de la belleza natural del paisaje, continúa retroalimentándose. ¿Cómo? Ofertas de excursiones con “avistamientos seguros” por el cerro, moradas energéticas, y un sinfín de productos que giran alrededor de la creencia y la fe. En el medio, cientos de leyendas, realidades y vivencias diferentes en donde “todas cuentan su propio punto de vista”.