Joaquín Luna, el jefe de rehabilitación, cuenta a 24CON cómo es la política que se aplica a los internos. El asesino que tomaba mate, los locos de la guerra y los alcohólicos. Los "locos duales", la nueva psicosis
Joaquín Luna es sociólogo, jefe del servicio de rehabilitación y externalizacion asistida. Luna es un referente indiscutible de la realidad en la Colonia: “Estoy en el hospital desde el año 55, mi viejo era médico, se asustó con los bombardeos y vino para acá. En esa época a los médicos se los consideraba necesariamente internos, se les daba vivienda, se instalaban con toda la familia. Lo vi todo, desde el esplendor hasta ahora".
¿Que hacen con los pacientes violentos?
“Violento” es solo mientras dura la excitación, se los contiene en el Servicio de Atención en Crisis, ahí se los medica. Ahí tenemos problemas edilicios. El edificio está mal hecho, los profesionales están en una pecera de donde los pacientes los ven y ellos no ven a nadie, un panóptico al revés y muy comprimido también. El paciente se tiene que quedar 15 días y no tiene patio, se siente en una cárcel.
¿Hay asesinos internados?Hubo un caso de un paciente, lo mandan a rehabilitación para darle un trabajo, miro la historia médica, cinco homicidios en Melchor Romero. ¡¡Cinco homicidios!!. Era un flaquito, buenísimo el muchacho. Hacía talleres de pintura, quería ser pintor. Al tiempo una noche voy a ver a un enfermero del pabellón 2 y lo encuentro cebando mate con él, y le digo: “¿Vos sabes con quién estas tomando mate?” “Nooo, no me lo saques, es buenísimo, es mi mano derecha”, me dijo.
Cuestión, se fue de alta, entonces yo le pregunté, qué le pasaba. El tema es que el Melchor Romero es una cárcel, había problemas de violaciones, y el se defendía. No era asesino por naturaleza, era el entorno. Esa es la explicación, se fue y no volvió más.
¿Cual es la principal patología de los internos?Desde el comienzo hasta hoy, las patologías fueron cambiando. Desde los 90 empezó a haber más toxicomanías, alcohólicos y drogadictos. Lo que predomina hoy son pacientes duales, no sabes si tienen un toque de psicosis previa a la adicción o la psicosis es por la adicción, dentro de todos, la adicción es la mas común, hasta automedicados.
¿Y en el pasado?Cuando yo era chico lo más común eran a los que les decíamos los locos de la guerra, eran inmigrantes que venían de Europa de la Segunda Guerra mundial, después empezó a mezclarse, alcoholismo hubo siempre. El paciente número uno de la colonia que vino del Borda era un alcóholico, hoy lo que predomina es la psicosis y el alcoholismo.
¿El manicomio sigue creando pacientes crónicos?Se recuperan, hoy las medicinas que hay lo permiten, las medicaciones han cambiado tanto que hacen innecesaria la internación prolongada.
Ahora, el tratamiento es de 90 días como máximo. El plan es ese, 90 días y a la calle. Es decir, viene un paciente descompensado, se lo compensa con medicación. Y si tiene contención familiar, en 30 días se lo devuelve a la casa, 90 días es el tratamiento máximo, en otros casos por problemas sociales, o porque no pueden sostener una atención, se quedan.
Antes se los llamaba crónicos, ahora se considera que necesitan tratamiento y se los puede sacar, yo me acuerdo de un paranoico que hablaba de la sangre de los hijos y estaba emperrado con una mujer y un día hizo clic y dijo "yo estoy acá por insistir con esta mujer que no me quiere, vive con otro". Hizo click, llamó a una hermana que lo podía recibir y ahora trabaja de pintor.
¿Se podría hablar de desmanicomialización práctica? Ahora nosotros trabajamos con dispositivos, con grupos de pacientes que los insertamos en la seguridad, es externación asistida. PREA, Programa de Rehabilitación y Externación Asistida, es provincial. Hay grupos de psicólogos trabajando, hay algunas casitas, hay pacientes de prolongada internación que se han ido a vivir a Lujan todos juntos y están viviendo muy bien, es un programa exitoso.
¿Y los pacientes que no pasan por el PERA, terminan volviendo al Hospital?Salen compensados, no toman la medicación y regresan, los trae la familia o la policía, el 90 por ciento de los pacientes está judicializado. Casi todos, ya que de otra forma no internamos. Estamos superpoblados pero es una población flotante, salen de permiso y usamos la cama. El problema es con los patrulleros en la puerta, hay veces que tenemos tres patrulleros esperando y las camas de admisión ocupadas y no podemos decirle, bueno vengan mañana. El PERA es una alternativa para desocupar camas acá y completar el proceso.
Hay experimentos que fallaron, en enero salieron 4 chicos y en pocos días reingresaron en el consumo y volvieron. Acá tenemos un dispositivo alternativo que son los hostales, que los ponemos en grupos y tienen que trabajar de algo, puede ser camareros en alguna de las empresas o limpieza de entorno y la casa, y se les busca integración en la sociedad. Sino salen en grupo, se les alquila una casa para que salgan, ellos tienen una pensión de 500 y picos de pesos que es por ley nacional.