Conocé la vida de este artista plástico de San Martín, que dice que "el arte local no esta pensado para ser explorado por artistas jóvenes".
A simple vista, Vicente Borrone parece más un estibador o un tornero, que un artista plástico. Quizás por su altura y contextura física o, quizás, por esa cosa practica que inspiran sus manos de trabajador. Pero, debajo de esos 100 kilos, se esconde un alma sensible, obsesionada con expresarse.
Viche no se limita a una técnica, el habla de creatividad y obsesión. Una vez concebida, la idea no lo abandona, sino hasta que logra ponerla fuera. Borrone es escultor, pintor, muralista y, hacedor de lo que se le ocurra, tanto sea un instrumento musical, un juego o un mueble.
¿Cuál es el primer recuerdo de tu vida?
Uno de mis primeros recuerdos, es una mañana que tenía que ir al jardín y mi mamá nos preparaba siempre a las apuradas para poder ir a trabajar, y me dijo: “ponte los pantalones”. Y yo me olvidé. Ese día teníamos gimnasia y cuando me saque el guardapolvo estaba en calzones. Y bueno, todos se rieron.
¿Y tu primer recuerdo del arte en tu vida?
Yo estaba en 5to grado, mi mamá era profesora de dibujo en la primaria. Un tiempito la tuve de maestra. Yo tenía cierta mano para el dibujo, no se, ponele que dibujaba las Tortugas Ninja y me salían. Y los pibes me peleaban porque decían que los dibujos me los hacia mi vieja, que era maestra de dibujo. Finalmente, después de verme dibujar en clase, se dieron cuenta que era yo y, no molestaron más.
¿Eras conciente de ese talento?
Si, la sensación era que cuando quería hacer algo dibujado me salía, hoy lo veo como que tenía buena mano para el dibujo. Además, me gustaba, estaba todo el día haciendo eso. Me gustaba más el dibujo que gimnasia.
¿Y en la secundaria, como eras?Un desastre, el primer colegio que me anoté era comercial. Me llevé todas las materias, menos plástica y gimnasia. Vagancia total, no me gustaba. Me llevé todo a marzo, directamente, sin escalas. Ni lo intentaba. Después entre en el colegio Polivalente de Arte de San Isidro. Ahí, en las materias comunes me siguió yendo mal, pero estaba conectado con la pintura. No repetí, pero siempre estuve al límite.
¿Cuando te diste cuenta que tu camino era el arte? Yo creo que el click fue ahí.
¿Cómo sos como artista? ¿Qué cosas te definen?Es difícil definirse. Básicamente me gusta crear más que pintar. A veces paso mucho tiempo sin pintar, pero me la paso creando en otros sentidos y, a veces, no lo veo como obras de arte. No es que digo: “uhh, hice una obra de arte”. Me pasa que me gusta explorar, me gusta aprender. Cuando estoy enganchado en un proyecto puntual que me gusta hacer, todo gira en torno a eso. Lo que me pasa cuando me pinta la obsesión es que hasta que no termino, no paro, o por lo menos, hasta que no le doy una vuelta.
Me gustan todas las técnicas. El grabado, por ejemplo, me fascina. Lo que pasa es que hay cosas que la escultura no te permite y la pintura si y, viceversa. Es como se me ocurre una idea y en mi mente es una escultura o una pintura.
¿Te definirías como un artista plástico?También hay algo, como que uno no se cree artista plástico, me parece que el termino esta tan elevado en un punto que es difícil ponerse a esa altura.
¿Pero, sos un artista o no?Si definimos a un artista como a la persona que vive del arte, te diría que no.
Pero yo creo que no pasa por ese lado. Para mi tiene que ver como uno se toma la vida. No tiene que ver si me mantengo por medio de lo que hago o no. Yo encontré mi camino y es eso lo que me define como artista.
¿Vendes tus obras?No, nunca pude, tampoco me moví tanto. Lo que a mi más me gusta es pintar, es decir, que lo que me hace feliz es hacerlo. Y, en cierto punto, también mostrarlo, que la gente lo vea. No se si lo que quiero es venderlo. Supongo que sería lo ideal, pero al no haberlo vivido, eso de estar en el circuito de arte y, vender, no se si es realmente lo que me gustaría. Parece como que no soy un buen vendedor, no tengo esa beta.
A fuerza de empuje estoy tratando de lograrla, pero no la tengo en forma innata.
¿De qué trabajas?Trabajo en un par de colegios primarios. De primer a sexto grado como maestro de plástica. Además, me desempeño en un proyecto que tiene que ver con reinsertar a los chicos en las escuelas. Lo presentamos en el Ministerio de Educación, la idea es trabajar en los lugares más carenciados y tratar, por medio del arte, a los chicos que están fuera del sistema. A los que están medio perdidos, reencausarlos por medio del arte.
Mostrarles una realidad distinta que después decante en el hecho de que quieran volver a la escuela. El programa se llama Plan Más Vida y depende de la Dirección General de Escuelas.
¿Cómo ves el arte en San Martín?Yo estudié en San Isidro y a la larga me terminé moviendo más por Tres de Febrero.
Por una cuestión básica, de que el arte en San Martín no esta pensado para ser explorado por artistas jóvenes. Me parece que es un muy clásico y cerrado. Me parece que desde un año atrás hay un cambio, pero muy tímido. De querer abrir un poquito más. El tema es que sigo viendo eso. Veo oleos de paisajes o acuarelas paisajistas, clásicas al mango, para mí. Cuando viene un grupo de pibes que quiere hacer algo totalmente distinto no hay tanta predisposición.
¿Le ponen trabas a la creatividad?Yo no quiero decir que si sos una persona mayor no sos creativo, no.
La realidad, es que lo que yo veo es que los artistas jóvenes de acá del partido, terminan haciendo la suya a fuerza de pulmón al margen de la Municipalidad, que se puede hacer y han salido cosas espectaculares. Pero estaría bueno conseguir el apoyo del estado.
En municipios vecinos se ve mucho más.
¿Que materiales usas o para expresar tu creatividad?Hoy más que nada lo que uso es pintura, acrílicos, látex, pintura asfáltica aerosol.
Más que nada uso pinturas al agua en general.
¿Artistas favoritos? Hay mucha cantidad y muy distintos. Me gusta mucho Guayasim. Pinta sobre todo cosas sufridas, que tienen que ver con el tema de los pueblos originarios. No solamente me gusta porque cuenta del sufrimiento. Sino su manera de pintar.