
En 2005, cuando la economía del país empezó a mostrar signos vitales, un sector que nunca antes lo había hecho inició una serie de protestas. Eran propietarios de “combis truchas” que se movilizaban para reclamar su regularización. Pedían el “blanqueo” y respondían con el seño fruncido cuando alguien deslizaba el mote: “la mafia de las combis”. “Nosotros no somos mafiosos, queremos trabajar y pedimos que nuestra actividad se reglamente para poder prestar un mejor servicio y trabajar tranquilos”, se escuchaba en esas movilizaciones. Empero, si bien hubo algunos amagues, nunca se avanzó con una legislación.
Paralelamente, una serie de episodios dejaban al descubierto a muchas organizaciones que preferían seguir funcionando al margen de la ley e impartir sus propias reglas en las áreas de su influencia. Hasta la actualidad, los funcionarios municipales admiten y repiten casi al unísono: “Es muy difícil erradicarlos”.
Las situaciones de amenazas, aprietes, denuncias y sospechas empezaron a cubrir a este irregular sistema de transporte que pese a ser muy cuestionado, sigue en pleno funcionamiento y expansión. Se llegó a decir que estas organizaciones contaban con la logística de comunicación suficiente para sortear los controles vehiculares apostados por los municipios.
El director general de Regulación Vial de Lomas de Zamora Ramón Guelardi lo confirma: "Son una mafia", declaró los primeros días de enero a la prensa local. Los hechos lo avalan e instalan el terror. Pocos días antes, el Director de Transito de esa comuna, Julio Riquelme, recibió una amenaza de muerte en Puente La Noria.
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Julio Riquelme, Director de Tránsito de Lomas de Zamora |
Las combis se estacionan sobre la calle Zufriategui –lado Provincia aunque bajo jurisdicción de Capital Federal. Casi todas viajan hacia localidad alejadas de la zona norte como Pilar, Escobar, Ingeniero Maschwitz o General Pacheco.
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Avenida Maipú, a metros de General Paz |
Luis Fusco, Director de Tránsito de la Municipalidad de Vicente López explicó a 24CON que las combis que hacen base en ese punto “no están bajo su jurisdicción”, y endilga el tema a la Ciudad de Buenos Aires.
“Cuando quisieron asentarse en Vicente López los combatimos y fue muy difícil, fue dos años atrás. Ahora no le dimos un centímetro”, aseguró Fusco y agregó: “Tenemos gente apostada en Puente Saavedra todo el tiempo para controlar este tema y en caso de detectar alguna en el municipio es secuestrada”. El funcionario repitió hasta el cansancio que el problema ya fue reportado al gobierno de la Ciudad.