
Nacieron en la década del 90’, se expandieron con la crisis de 2001 y a partir de ese momento se hicieron parte del paisaje en el Conurbano. Tristemente célebres por su calamitoso estado y por la gran velocidad en la que circulan, las “combis truchas” se convirtieron en una alternativa de transporte que no para de crecer a raíz del colapso de los medios tradicionales, y a la par de las necesidades de los que viven a más de 20 kilómetros de Capital Federal.
El objetivo de sus pasajeros: Llegar al trabajo en la ciudad de Buenos Aires por la mañana y volver a los barrios del segundo cordón del GBA por la tarde. Sus beneficios y desventajas son claras: entre las bondades más valoradas por los usuarios de las “combis truchas” se encuentra la rapidez con la que llegan a destino. Aunque la vorágine cotidiana no deja ver sus riesgos: La vida.
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Del Conurbano profundo a la Ciudad, sin escalas |
Para 2007 la cantidad de “gacelas blancas” se había cuadruplicado respecto de 2003. Pasaron de 1400 a 6500, según confirmó la Comisión Nacional de Víctimas del Transporte Público, tras un relevamiento en paradas de vehículos truchos del Conurbano.
El crecimiento es atribuido en muchos casos al aumento de la demanda y a la falta de controles, como sostiene la Cámara de Empresarios de Autotransporte de Pasajeros (CEAP), aunque también se explica ante el colapso de los medios de trasporte convencionales que no logran brindar su servicio a la gran masa que lo consume. La alternativa es utilizada pese a que comparativamente es más cara.
Las combis circulan hasta los principales puntos de trasbordo de la Capital Federal, como los barrios de Constitución, Once y Retiro. Están las que también penetran el microcentro porteño. Sus paradas tacticas se encuentran en los puntos límites que dividien Provincia y Capital: Puente Saavedra (Vicente López), Puente Liniers (Tres de Febrero) y Puente La Noria (Lomas de Zamora). Otros distritos afectados por el transporte ilegal son La Matanza (con una fuerte base en Gregorio de Laferrere), Florencio Varela, Quilmes y La Plata.
La proliferación de combis también es ratificada por la Cámara de Empresarios de Autotransporte de Pasajeros: Daniel Millaci, presidente de (CEAP) sostuvo hace poco más de un año: "No tenemos números, pero el crecimiento del transporte trucho es evidente, y tranquilamente puede haberse cuadruplicado en los últimos años. Se debe a que se incrementó mucho la cantidad de pasajeros. Siempre hacemos las denuncias ante la CNRT, pero no se hacen controles suficientes".
"Las combis te sacan las papas del fuego, cuando queres llegar rápido no hay nada mejor. Casi no para hasta el lugar de destino", explicó a 24CON un usuario que asegura que el mismo recorrido con un colectivo de línea se prolonga "una hora más". Otra de las ventajas que describe la fuente es que "las combis pasan cada diez minutos", mientras que uno de línea "llega a tardar 40 minutos y va repleto de gente". "Cuesta el doble pero tienen muchos recorridos y casi todos los que suben bajan en el mismo lugar, no hay perdida de tiempo" agrega.
Las combis son todo terreno. Recorren autopistas y rutas a alta velocidad, con gente parada y hasta en ocasiones colgada de los portones corredizos. El negocio es hacer la mayor cantidad de viajes posible, y los choferes (muchos sin licencia de conductor profesional) exceden las velocidades máximas.
El fenomeno ya tiene muchos años. Varias de estas organizaciones mostraron en algunas oportunidades voluntad de regularizarse y mantienen en condiciones sus vehículos, pero nunca tuvieron respuesta por parte de las autoridades. No obstante, es conocida la existencia de muchas otras que ante la presión de los controles cuentan con logística, se manejan con impunidad y en muchos casos emplean métodos mafiosos para que nada ni nadie se interponga en su camino.
Un peligro
En base a las denuncias por el incremento del número de combis irregulares en el GBA y Capital, el Centro de Experimentación y Seguridad Víal (Cesvi) elaboró un informe técnico sobre los riesgos que implica viajar en un vehículo irregular. El estudio, al que tuvo acceso 24CON, refleja antecedentes alarmantes. Ya que si bien las "gacelas" están excentas a muchas obligaciones, no así a ser recurrentes protagonistas de accidentes fatales.
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Velocidad e incumplimientos: una combinación mortal |
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Combis, protagonistas de accidentes trágicos |